Detectives sueltos en la ciudad

No hace falta consultar a ningún soplón para confirmar que hoy arranca la 15.ª edición de BCNegra, el gran festival de novela negra y policiaca de Barcelona, que traerá a la ciudad, hasta el próximo 9 de febrero, a casi cien autores, sospechosos habituales que cometerán sus fechorías en espacios tan diversos como el conservatorio del Liceu, los cementerios de Poblenou y Montjuïc, el foso del mercado de Sant Antoni o los multicines Aribau. Entre los cabezas de cartel, Javier Cercas, Dolores Redondo, Petros Márkaris o Yasmina Khadra. A lo largo de sus 60 actos –entre mesas redondas, proyecciones, conciertos, recitales o paseos–, se abordarán cuestiones como la transformación de la figura del detective o la definición y evolución del género, materias ambas de las que se ocupan, además, dos libros recientes.

Por un lado, Detectives. La realidad y la leyenda (RBA), del estadounidense John Walton, profesor emérito de sociología en la Universidad de California, aborda qué hay de real en la imagen que la ficción ha dado de los detectives privados. Por el otro, los catalanes Àlex Martín Escribà y Jordi Canal i Artigas realizan, en Trets per totes bandes una historia del género desde sus orígenes (un relato de Edgar Allan Poe en el año 1841) hasta finales de los años setenta del siglo XX.

Walton desmitifica la imagen del detective privado, “una de nuestras figuras culturales más conocidas, un arquetipo internacional”, estudiando históricamente un oficio que nació en Francia, en la década de 1830 “cuando el ex delincuente y confidente policial Eugène Vidocq se unió a las fuerzas del orden y posteriormente lanzó su propia oficina privada, que dio lugar a un nuevo tipo de negocio”, explica desde Carmel Valley (EE.UU). El auge se dio en los inseguros Estados Unidos a caballo entre los siglos XIX y XX, con la famosa agencia Pinkerton –donde trabajó Dashiell Hammett entre 1915 y 1922– y otras como Burns o Sherman.

Fuente: La Vanguardia