Picaresca en el teletrabajo, cómo detectarla y probarla

La pandemia del Covid-19 ha propiciado que se instaure con fuerza el sistema del teletrabajo, una fórmula muy positiva para evitar riesgos de contagio por coronavirus en el entorno laboral. Esta opción de trabajo a distancia basado en las Tecnologías de la Información ya venía practicándose de forma residual en algunas empresas de determinados sectores antes de la llegada del Covid, pero es ahora cuando ha alcanzado niveles de implantación mucho más elevados y generalizados.

Indudablemente, el teletrabajo tiene numerosas ventajas tanto para los trabajadores como para las empresas, siempre que se actúe desde la responsabilidad, con la seriedad que corresponde y cumpliendo con las obligaciones adquiridas. Sin embargo, el teletrabajo no es un ámbito que escape a la picaresca que practican de forma habitual algunas personas en todos los aspectos de su vida, incluido el plano laboral.

Trabajadores que dejan el ordenador conectado mientras hacen tareas domésticas o realizan tareas lúdicas y de ocio como ir de compras, al gimnasio o a tomar algo con amigos; personas en ERTE que realizan otros trabajos paralelos de forma fraudulenta; o empleados que hacen encargos para empresas de la competencia son algunos de los casos más habituales derivados de la picaresca aplicada al teletrabajo.

En este sentido, son muchas las empresas de todos los tamaños y autónomos con trabajadores a su cargo que acuden a la contratación de un detective privado para vigilar posibles ausencias de sus empleados en el teletrabajo, comprobar si realmente cumplen el horario laboral en remoto y destapar posibles fraudes laborales que generan pérdidas económicas o dañen la reputación de la empresa.

Notar un descenso importante en la productividad de un empleado, recibir quejas por parte de clientes por la mala atención recibida o que otros trabajadores se quejen por tener que asumir el trabajo de algún compañero, pueden ser indicios de absentismo laboral o de una mala conducta en el teletrabajo por parte de un determinado empleado.

Cuando esto ocurre, lo mejor es ponerse en manos de detectives profesionales puesto que utilizar métodos ilegales como el hackeo de ordenadores o pinchar un teléfono puede acarrear numerosos problemas a la empresa, además de no ser útiles en un proceso sancionador o de despido.

Proteger los intereses del cliente, respetando los derechos del investigado, además del férreo cumplimiento del ordenamiento jurídico, es una de las máximas que Detectives Cabanach aplica en todas las fases del proceso de investigación y que garantizan nuestra seriedad, profesionalidad, eficiencia y solvencia.

En Detectives Cabanach somos expertos en investigar todo tipo de fraudes y estafas. Contamos con los mejores medios materiales, técnicos y humanos para efectuar seguimientos, recabar pruebas, verificar y documentar infracciones en el teletrabajo y en otros ámbitos. Si tienes alguna sospecha, ponte en contacto con nosotros y te ayudamos a salir de dudas.

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